Disautonomía

 

Cuando iniciaba los estudios de medicina, en los primeros días de rotación en una sala de urgencias de la Ciudad de México, me quedó muy grabado una paciente joven quien acudió a solicitar atención refiriendo que se había desmayado, siendo que pocas horas antes había discutido con su novio. También refería que hace aproximadamente un mes había tenido otro desmayo y coincidía con su periodo de exámenes de fin de semestre en la preparatoria. Cuando le presente el caso clínico a mi tutor él me comento que probablemente se había desmayado por una crisis de histeria. Hoy me asombro y me da pena aquella falta de conocimiento médico sobre el tema y me sorprende más el hecho de que aún hoy en día se tome a estos episodios de desmayos, sobre todo en mujeres jóvenes, como crisis de ansiedad o de histeria.

Por fortuna hoy hay médicos cada vez mas preparados sobre el tema.

Pero ¿De que enfermedad entonces estamos hablando si no se trata de crisis de ansiedad?

Disautonomía es un padecimiento en donde el síntoma principal son los desmayos. Puede suceder que la persona se desmaye y pierda la conciencia, así como la fuerza muscular por completo o solo pierda la fuerza ocasionando un desmayo sin perdida de la conciencia. Lo primero se llama síncope y lo segundo lipotimia. Cualquiera de estas dos condiciones normalmente va precedido de otros síntomas como sudoración, visión borrosa, palpitaciones, debilidad generalizada, nausea, sensación de caída inminente, etc. Además, las personas que tiene disautonomía se refieren con cansancio diario, sueño, falta de energía, manos sudorosas, malestares gastrointestinales, sensación de sofoco y muchos otros y variados síntomas.  Lo pueden tener hombre y mujeres de cualquier edad, pero lo más frecuente es que suceda en mujeres jóvenes, desde adolescentes hasta adultos jóvenes.

Lo común es que estos pacientes tengan la presión arterial baja y el pulso rápido. Tiene historial de desmayos desde niños al estar parados en honores a la bandera o situación similar. Cuando viven situaciones de estrés como periodos de exámenes escolares, conflictos familiares o interpersonales, cuando practican algún deporte, cuando ven sangre o accidentes, etc.

El diagnóstico debe sospecharse cuando se presentan las características antes mencionadas, pero es muy importante descartar otras enfermedades que comparten síntomas similares. Para ello siempre es importante realizar una adecuada historia clínica y revisión física, así como electrocardiograma y quizás algunos exámenes de laboratorio.

Si se establece el diagnostico de disautonomía el pronostico suele ser muy bueno en la mayoría de los casos.

Aquí te dejo unas recomendaciones iniciales para el caso de la disautonomía:

 

1.- APRENDE A IDENTIFICAR LAS CAUSAS QUE DESENCADENAN EL SINCOPE.

Estar de pie, ambientes calurosos, estrés, disgustos, alimentos, etc.

2.- INTENSIFICA LA INGESTA DE SAL Y DE AGUA.

La cantidad de agua que cada persona debe de ingerir es distinta, la cantidad ideal de agua es aquella que te hace orinar en forma abundante y en donde la orina es clara. Si la orina es oscura y escasa, te hace falta tomar agua.

Aumenta el consumo de sal durante el día si tu presión arterial es baja o normal. Lo puedes hacer con colaciones o pequeños alimentos entre las comidas principales, como una naranja con sal o jícama y pepino con sal, etc. procura no hacerlo con alimentos que aumenten tu consumo calórico, como papas fritas, harinas, etc.

Puedes a un recipiente con dos litros de agua agregarle una pequeña cantidad de sal de grano, otra de bicarbonato de sodio y miel, todos ellos en la cantidad suficiente que te sean tolerables para su ingesta durante todo el día.

3.- EVITA LO SIGUIENTE.

Ambientes calurosos o con poca ventilación.

Estar en una misma posición (sobre todo estar de pie) por largos periodos.

La ingesta de café o productos que contengan cafeína.

Productos o medicamentos naturistas.

Comidas abundantes que te ocasiones sensación de plenitud.

Estrés.

4.- TIENES QUE FAVORECER LAS SIGUIENTES CONDICIONES.

Sueño de al menos 8 hrs.

Sueño reparador.

Evitar el estrés o buscar acciones encaminadas a disminuirlo.

Realizar ejercicio aeróbico de forma frecuente.

Uso de medias elásticas de mediana compresión hasta arriba de las rodillas.

Elevar la cabecera de la cama aproximadamente 10 a 15 cm (desde las patas)

5.- EL USO DE MEDICAMENTOS SON LA SEGUNDA OPCIÓN. LAS MEDIDAS ANTERIORES SI SE REALIZAN DE FORMA ADECUADA Y CONSTANTE PUEDEN RESOLVER LOS SÍNTOMAS EN MAS DEL 80% DE LOS CASOS.

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